Ya ha llegado el otoño y aunque las temperaturas durante el día son todavía suaves, el termómetro empieza a descender durante la noche. Por eso la puesta en marcha de tu caldera es tan importante. Es el momento de poner a punto nuestra instalación de calefacción ya que después de tener la caldera apagada durante todo el verano, será el momento de realizar una serie de comprobaciones para no tener problemas. 

Primero comprueba que el conducto del gas está en buen estado, correctamente conectado a la caldera y con la llave de paso abierta. Parece algo sencillo pero en una caldera de gas es lo primero que tendrías que tener en cuenta para su puesta en marcha. 

Después comprueba la alimentación eléctrica: ¿El enchufe está conectado? Bien… ¡empecemos!

Consejos para la puesta en marcha de tu caldera y radiadores:

  • Confirma que los radiadores funcionan correctamente y que no existen fugas. Purgar o sacar el aire a los radiadores es necesario al menos una vez al año, antes de la puesta en marcha de tu caldera, ya que suelen acumular pequeñas burbujas de aire que impiden el paso del calor y, por tanto, no calientan con toda la potencia necesaria.
  • No es conveniente vaciar el agua de nuestra instalación cada año. En contra de lo que se pueda pensar, los llenados y vaciados pueden deteriorar rápidamente el circuito de calefacción. La excepción serían aquellas viviendas en las que no se reside habitualmente o en las que los conductos sufran bajas temperaturas y pueden llegar a romperse. 
  • Comprueba los niveles de presión en el panel de mandos de la caldera. La presión variará en función de las características de nuestra instalación pero puedes establecer unos varemos de entre 1 y 1,5 bares. Si el indicador está por encima de estas cifras, debes proceder al llenado de la caldera para corregir la entrada de agua. 
  • Mantén una temperatura adecuada. 21 grados es suficiente para mantener un hogar de forma confortable. Recuerda que tener calefacción en casa no implica que parezca verano. Es mejor ponerse un jersey que llevarse un susto con la factura.
  • Programa el encendido. Si solo estás en casa unas horas al día, dejar la calefacción encendida aunque sea a baja temperatura no sale rentable. La mejor opción es programar su encendido una hora antes de que llegues a casa así estará a la temperatura adecuada cuando llegues sin gastar de más.
  • No calientes las habitaciones vacías. Para no derrochar en consumo, cierra la llave de los radiadores de las habitaciones que no utilices.
  • Ventila la vivienda sólo el tiempo justo. Si es posible, aprovecha el momento más soleado del día para abrir las ventanas; 15 minutos por habitación son suficientes y evitarás pérdidas de calor excesivas.
  • Cambia tu caldera por una de bajo consumo. Si la caldera tiene más de 10 años, es aconsejable sustituirla por una más eficiente, como las de condensación, con la que podrás reducir tu factura hasta un 30%. Aunque suponen una inversión, la reducción del consumo y del importe en tu factura merecerá la pena. Comprueba si en tu Comunidad Autónoma existe actualmente un plan renove de calderas y benefíciate de las ayudas disponibles .
  • No cubras los radiadores. Colocar un mueble demasiado cerca o poner ropa húmeda encima para que se seque más rápido no es recomendable si quieres sacar el máximo partido a nuestra calefacción ya que los radiadores pueden perder hasta un 30% su efectividad. Además, el consumo será mayor y también la factura.
  • Apaga la calefacción por la noche y baja la temperatura si sales de casa. Salvo en casos de frío extremo, no es necesario mantener la calefacción por la noche y nos permitirá reducir el gasto de forma considerable. Por otro lado, si vamos a salir unas horas podemos bajar la temperatura a unos 15 o 16 grados para mantener el nivel de confort. Regula la calefacción con tus horarios. Si pasas mucho tiempo fuera de casa, no dejes encendida la calefacción por el día, mejor prográmala para 1 hora antes de llegar.
  • Revisa el aislamiento. Entre el 25 y el 30% de las necesidades de calefacción de un hogar se deben a pérdidas de calor que se originan en las ventanas, según los datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE). Por ello, es necesario comprobar que la vivienda cuenta con sistemas de aislamiento adecuados que no dejen entrar el frío.
  • Revisa tu caldera. Un buen mantenimiento permitirá que tu caldera funcione con el máximo rendimiento y evitará que se produzcan problemas importantes en el futuro. Algunas compañías incluyen en el contrato el servicio de mantenimiento de forma gratuita, recuerda realizarlo una vez al año para evitar sorpresas.
  • Coloca un termostato (mejor programable). Con un termostato te resultará más sencillo mantener una temperatura óptima durante todo el día y ahorrarás entre un 8 y un 13% en tu consumo, entre 60 y 100 euros al año ya que cada grado que subas la calefacción, supone un gasto de 35 euros al año. Aquí puedes consultar cómo ahorrar en tu factura de la calefacción.

Realizar esta revisión al comienzo de la temporada de frío puede ayudarte a reducir averías y sobretodo a que tu casa se mantenga caliente durante el otoño e invierno con el menor consumo energético posible. 

Si en el proceso de puesta en marcha de tu caldera observas algún problema no dudes en contar con la ayuda de profesionales. Desde MyClima Soluciones Energéticas, te ofreceremos el asesoramiento técnico y la ayuda para solucionar cualquier problema. 

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BlogCalderasConsejos para la puesta en marcha de tu caldera antes del invierno